Limpieza posvacacional

Fin de verano: limpieza después de vacaciones

El verano está llegando a su fin y con el llega el momento de regresar de vacaciones y retomar nuestra rutina. Volver a nuestro hogar significa que debemos dedicar un par de días a su limpieza y organización de modo que podamos sentirnos nuevamente cómodos y felices de estar en casa. A continuación te presentamos una serie de consejos y recomendaciones para facilitarte la tarea de realizar la limpieza después de las vacaciones.

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Planificar y preparar la limpieza

La limpieza es un proceso que requiere trabajo, pero si lo planificamos con antelación podemos ahorrarnos mucho tiempo y esfuerzo. En primer lugar debemos dedicar al menos 2 días para realizar la limpieza. Planifica las tareas que se realizarán y quién las llevarán a cabo. Primero es recomendable definir cuáles son las tareas más urgentes, ver si es necesario realizar reparaciones o si es necesario renovar muebles o textiles como cortinas, alfombras, etc.

Se deben organizar las tareas de limpieza siguiendo un orden lógico, por ejemplo puedes comenzar por las estancias o habitaciones que requieran más trabajo y tiempo, y dejar las más ligeras para el final. Al tener una lista de prioridades, evitamos olvidarnos de tareas importantes.

Luego de planificar las actividades, será el momento de revisar los productos de limpieza que tienes disponibles en tu hogar. En caso de que falte alguno, puedes comprarlo antes de comenzar con las tareas de limpieza.

Organiza los armarios

Lo primero que debemos hacer al regresar de viaje es deshacer la maleta y aprovechar este tiempo para organizar nuestro armario. Toda la ropa sucia irá directo a la lavadora y ya puedes comenzar a preparar tu ropa para la nueva temporada que se acerca.

Vacía los cajones y limpia el interior para eliminar todo el polvo que se pueda acumular con el tiempo. Una vez limpio coloca nuevamente la ropa correctamente doblada para aprovechar el espacio.

Una vez limpio el armario, deja sus puertas abiertas por un rato para permitir que su interior se ventile y para que no se acumule humedad.

Limpieza de la cocina

La cocina es una de las estancias que más trabajo de limpieza requiere. Te recomendamos comenzar por el frigorífico. Saca todo lo que haya en su interior y procede a limpiar sus baldas y cajones con la ayuda de una esponja humedecida en agua y jabón. Permite que se seque y luego ya podrás introducir nuevamente los alimentos.

A continuación, limpia el interior de los armarios y cajones de la cocina, la superficie, la campaña extractora y los electrodomésticos como el horno y el microondas.

Limpieza de los baños

El baño es una estancia que requiere una limpieza profunda. Puedes comenzar vaciando los cajones y armarios y limpiando su interior para evitar la presencia de polvo. Haz uso de productos de limpieza específicos para el baño.

Presta especial atención a la limpieza de los sanitarios, el lavabo y la bañera o ducha, haciendo uso de productos desinfectantes para evitar la proliferación de bacterias o microorganismos. No olvides lavar los azulejos ya que en estos lugares pueden aparecer manchas de moho producto de la humedad del baño.

Limpieza del resto de la vivienda

Siempre que limpies debes hacerlo de arriba hacia abajo. Comienza por lo techos, paredes, muebles y termina por el suelo. Elimina el polvo de todas las estanterías, muebles, elementos decorativos y aparatos eléctricos.

No olvides tampoco, limpiar las ventanas, marcos y puertas y dejarlas abiertas durante un buen rato para permitir que las habitaciones se ventilen.

Siguiendo estas sencillas recomendaciones conseguirás limpiar tu hogar y hacer que la vuelta de vacaciones sea mucho más cómoda y agradable.

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